Cheesecake vasco y vacas locas

Ayer decidí donar sangre y ‘llamé al banco de sangre para recibir instrucciones’. Me hicieron algunas preguntas sobre mi edad y salud, y luego me hicieron algunas preguntas bastante indiscretas sobre mi ‘propensión a la zorra’. Luego me preguntaron, aparentemente al azar, si había vivido en el Reino Unido entre 1980 y 1996, lo cual, aunque ahora tengo doble ciudadanía, lo hice. A juzgar por su reacción, podría haber dicho que mi pasatiempo favorito era asfixiar a los gatitos, porque de repente el tono cálido se convirtió en frío helado y después de consultar con colegas y murmullos perfectamente audibles sobre ‘vacas locas’ me dijeron que ella no quería tener mi sangre. . Con tanto mi carácter como mi honor bien y verdaderamente asesinados, respondí con altivez que era su pérdida, pero que el regaño estaba COMPLETAMENTE FUERA DE LÍNEA (puede que haya gritado en este punto). No fue hasta que colgué y contuve el desvarío paranoico que me di cuenta de que no querían mi sangre debido al brote de la enfermedad de las vacas locas en los años 80 y 90 en el Reino Unido, y no porque perteneciera a una vaca loca. ..

Esta tarta de queso fue un verdadero éxito, a diferencia de mi sangre. Es muy sencillo, pero ligero y con un delicioso sabor a caramelo quemado.

ingredientes (para 6)

20 g de mantequilla

puñado de pasas

2 cucharadas de ron

450 gramos de queso crema

125 g de azúcar de caña

1 cucharadita de extracto de vainilla

3 huevos

250 ml de crema

20 g de harina de coco (puedes usar cualquier harina)

Pizca de sal

Engrasa (con mantequilla) un molde para tarta antiadherente de 17 cm. Precalentar el horno a 210°C. Hervir las pasas en el ron y un poco de agua hasta que se incorporen. Poner a un lado. Coloca el queso crema en un bowl, agrega el azúcar, el extracto de vainilla y mezcla bien. Agregue los huevos uno a la vez sin dejar de mezclar. Por último añadir la nata poco a poco y luego la harina. Una vez que la mezcla esté homogénea, verterla en el molde untado con mantequilla y hornear durante 45 minutos. La superficie del pastel debe lucir quemada/caramelizada, pero el interior aún debe tambalearse. Deja que se enfríe antes de sacarlo del molde. ¡Sirva frío y escóndalo antes de que desaparezca todo!

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The Healthy Epicurean